Feliz Navidad 2019 – Saludos Superiores Generales

Queridos hermanos y hermanas de la Familia de la Preciosa Sangre – Chile, 

Estamos muy cercanos a la celebración de la Navidad y fin de año, y estas celebraciones llegan a los pocos días de la publicación de una Carta Apostólica del Papa Francisco, “Admirabile Signum”, sobre el significado y el valor del Belén. Y es precisamente sobre esto que me gustaría compartir algunas reflexiones desde el punto de vista de nuestra espiritualidad de la Sangre de Cristo.

Uno de los pasajes de la Carta Apostólica propone una breve cita de la “Vita prima”, de Tommasso (Tomás) da Celano, el primer biógrafo de San Francisco de Asís. Este texto se encuentra en las fuentes franciscanas y dice: “Cuando llegó Francisco, encontró el pesebre con el heno, el buey y el asno. Las personas que llegaron mostraron frente a la escena de la Navidad una alegría indescriptible, como nunca antes habían experimentado. Después el sacerdote, ante el Nacimiento, celebró solemnemente la Eucaristía, mostrando el vínculo entre la encarnación del Hijo de Dios y la Eucaristía”. El pesebre y la Eucaristía, la Palabra de Dios que se hace carne y, por lo tanto, también sangre, y que nos trae un mensaje que no solo se pronuncia verbalmente y que desaparece poco después, arrastrado por el viento, sino que se convierte en realidad concreta, tangible y palpable. El misterio de la Navidad contiene el misterio de la cruz y la donación de su cuerpo y sangre como una semilla en progreso. Sin Navidad no hay Eucaristía. En el momento en que nos acercamos al pesebre, nos arrodillaremos y contemplaremos la dulzura e inocencia del niño, comenzaremos a saborear la dulzura de la Eucaristía, el Cuerpo y la Sangre, que ese niño ha venido a traernos al mundo. Repetiremos la letanía:

Sangre de Cristo, Sangre de reconciliación;

Sangre de Cristo, Sangre de redención;

Sangre de Cristo, Sangre de la Nueva y Eterna Alianza;

Sangre de Cristo, Sangre de ese Niño que nació hoy para nosotros.

¡Feliz Navidad a todos!

Padre Emanuele Lupi, CPPS

“Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado”. (Isaías 9,5)

En este periodo complejo de nuestra historia,  como hijos e hijas de esta tierra nos presentamos muy humildemente ante el niño de Belén, para pedirles por Chile.

Acojamos nuestra realidad y los cambios que  ésta espera de nosotros.

Que este niño Dios que con su Sangre Preciosa nos viene a redimir el mundo avive en nosotros el trabajo por la paz que es el fruto de la justicia.

Hermana Loreto Fuentes Parra y comunidad religiosa. CPS

Les desea una Feliz Navidad.

¡Feliz Navidad! Que alegría saludar a la Familia de la sangre de Cristo en esta fiesta de alegría, amor y paz.

Hace cuatro meses y medio que nos despedimos y comencé una nueva etapa en mi vida. El primer mes estuvo tan ocupado con tantas novedades que me sentí como en un sueño, tratando de creer que todo esto era real. Hoy mi vida es menos agitada y sé que todo es real. Dios me ha bendecido con cuatro buenas consejeras que me ayudan harto. Tienen distintos talentos y personalidades que ayuden mucho cumpliendo nuestras responsabilidades. Nuestro trabajo incluye el cuidado de nuestras hermanas, animando la vivencia de las líneas de acción que decidió la Asamblea de la Congregación, cuidado de nuestros recursos, etc., etc. He dedicado mucho tiempo a escuchar a las hermanas y nuestros trabajadores.

He pensado mucho en Chile desde el 18 de octubre cuando empezaron los disturbios. Fue una sorpresa tan grande para mi saber de tanta violencia y destrucción. Mi deseo es que ustedes puedan pasar una Navidad en paz y con mucha alegría. También espero que tengan un Año Nuevo con respuestas a los reclamos del pueblo sin la violencia y la destrucción.

Espero ver algunos de ustedes en enero cuando vaya a Chile en enero para visitar Hermanas María Luisa, Noemí y Rita. Un abrazo fuerte para cada uno y mis oraciones siempre.

Hermana Edna Hess

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